Un perro que no habla se convirtió en el rey del marketing. Esto es lo que tu marca puede aprender de él.

El marketing emocional es la estrategia de conectar con el público a través de sentimientos como la nostalgia, la pertenencia o el confort, en lugar de vender solo por características o precio. El regreso de Snoopy es el mejor caso de estudio reciente. Un personaje de 1950 que hoy agota colecciones y llena las redes, no por lo que hace, sino por lo que hace sentir.

Desde hace un par de años, Snoopy está en todas partes. En los vasos de Starbucks por los que la gente hizo fila de madrugada. En la ropa de H&M y Pull & Bear, en parches para el acné, en papelería de regreso a clases y en tu feed de TikTok. Lo que arrancó con su aniversario 75 en 2025 no se ha apagado, el personaje sigue agotando colecciones y ganando seguidores. Si te preguntaste por qué un personaje que nació hace más de setenta años volvió con tanta fuerza, no eres la única persona haciéndote esa pregunta.

La respuesta corta es que Snoopy no volvió, el hecho es que nunca se fue. Lo que cambió fue el contexto, y una marca que entendió cómo aprovecharlo. Detrás del fenómeno hay decisiones de marketing emocional que cualquier marca puede estudiar y aplicar, sin importar su tamaño.

El detonante

Un aniversario convertido en estrategia

Todo fenómeno necesita un pretexto, y Snoopy tuvo uno perfecto.

En 2025, Peanuts (la tira cómica donde vive Snoopy) cumplió 75 años. El personaje apareció por primera vez el 2 de octubre de 1950, creado por Charles M. Schulz. Ese aniversario no fue solo una fecha para celebrar. Fue el disparador de una ola de colaboraciones de marca cuidadosamente orquestadas.

Y ciertamente esta lección es aprovechable para tu marca, ya que nos demostró cómo un hito como un aniversario, un rediseño o una fecha simbólica es una excusa legítima para volver a poner tu marca en conversación.

No necesitas inventar una razón para que la gente hable de ti; a veces solo necesitas darle un motivo con carga emocional, así como Snoopy convirtió cumplir años en la campaña del año.

Por qué funciona

El poder del marketing emocional

Snoopy no vende por lo que hace, vende por lo que hace sentir. Ese es el mecanismo que explica todo lo demás. Recuerdas cómo siempre nos decían que Starbucks no vende café, vende experiencias, o que Coca-Cola vende felicidad. Eso mismo aplica aquí, es marketing emocional.

El marketing emocional se apoya en una verdad simple sobre cómo decidimos. Las personas compran con la emoción y luego justifican con la razón. Un vaso de Starbucks con Snoopy no es mejor vaso por tener al personaje. Pero activa algo (un recuerdo de infancia, una sensación de calma, una identidad) que un vaso normal no toca.

Entonces, podemos decir que más allá del sentimentalismo, estas estrategias se vuelven negocios y motivos de compra. Según WildBrain, una de las empresas dueñas de Peanuts, las ventas minoristas de la marca alcanzaron 3,200 millones de dólares en 2024. Ningún dibujo bonito logra esas cifras por sí solo. Lo que las mueve es una conexión emocional que cruza idiomas y fronteras, y que hoy sostiene a más de 1,200 licenciatarios en casi todos los territorios del mundo.

Para tu marca, la lección es dejar de preguntarte solo “qué vendo” y empezar a preguntarte “qué siente la gente cuando me encuentra”. Ahí, en el terreno del branding emocional, es donde vive la fidelidad.

La nostalgia como estrategia (no como accidente)

El combustible de Snoopy tiene un nombre, la nostalgia, una de las fuerzas más potentes del marketing actual.

La nostalgia funciona porque ofrece algo que el presente escasea, la seguridad emocional. En tiempos de incertidumbre, la gente busca referentes estables, cosas que se sienten familiares y confiables. Un personaje que conociste de niño cumple exactamente esa función. No te pide que aprendas nada nuevo; te devuelve algo que ya amabas.

Esto no es exclusivo de Snoopy. Ya lo vimos cuando analizamos la campaña revolucionaria de Barbie, otro clásico que conquistó al público adulto apelando a la nostalgia de su infancia. El marketing de nostalgia se volvió una tendencia enorme, en TikTok, el hashtag #nostalgia acumula casi 100 mil millones de vistas. Marcas de todos los sectores están recuperando estéticas, personajes y sensaciones del pasado para conectar con el presente.

La clave para aplicarlo bien es que la nostalgia tiene que ser auténtica, no forzada. Snoopy no finge ser retro, de verdad lo es, y por eso funciona. Si tu marca no tiene un pasado que evocar, puedes apelar a la nostalgia colectiva de una época, un lugar o una sensación compartida, pero siempre desde la honestidad.

La coherencia como activo

Snoopy nunca cambió

La lección más contraintuitiva del fenómeno tiene que ver con el cambio. En un entorno obsesionado con reinventarse, Snoopy ganó por quedarse igual.

Nunca vas a ver a Snoopy con un smartphone en la mano, y eso es intencional. La marca evolucionó en formatos y en canales, pero jamás en esencia. El personaje se comunica con los mismos gestos simples y la misma expresividad silenciosa desde hace más de siete décadas. Esa fidelidad a su identidad original, lejos de ser una debilidad, es su mayor fortaleza.

Esa coherencia también se cuida en cada colaboración. La propia Peanuts Worldwide reconoce que se esfuerza por “no solo pegar el personaje en una camiseta”, sino honrar la forma de contar historias de su creador. Es decir, crecen sin diluirse, dicen que sí a muchas alianzas, pero solo a las que respetan lo que Snoopy significa.

Esto convierte a Snoopy en una marca atemporal, una que no depende de la moda del momento porque su valor no está en ser nuevo, sino en ser constante. Mientras otras marcas persiguen cada tendencia y pierden su rostro en el intento, Snoopy demuestra que la coherencia genera confianza, y la confianza genera permanencia. Ese es el branding emocional en su forma más pura, una identidad que se sostiene en el tiempo.

Entonces, para tu marca, la pregunta incómoda es: ¿cuánto de lo que cambias es evolución real y cuánto es solo miedo a quedarte atrás? A veces la decisión más valiente es no cambiar lo que ya funciona.

De nostalgia millennial a fenómeno Gen Z

Si Snoopy solo apelara a los adultos que lo vieron de niños, sería un caso de nostalgia y ya. Lo fascinante es que conquistó a una generación que no creció con él.

Los datos son contundentes. Según Peanuts Worldwide, la cuenta oficial de Snoopy en TikTok ganó 1.1 millones de seguidores en 2024, con 85.4 millones de vistas en video. En 2025 sumó otros 1.2 millones de seguidores y 106.5 millones de vistas. Ante ese nivel de engagement inesperado, Peanuts Worldwide reorientó su marketing hacia el público más joven. Un ejemplo son las colaboraciones como los parches para el acné de Starface, que se agotaron.

Snoopy en TikTok: dos años de crecimiento

Nuevos seguidores ganados por la cuenta oficial cada año.

2024

1.1M

nuevos seguidores

85.4M de vistas en video

2025

1.2M

nuevos seguidores

106.5M de vistas en video

Fuente: Peanuts Worldwide, vía Detroit News / AP (2025)

¿Cómo conecta un personaje de 1950 con la Generación Z? Porque su carácter (imaginativo, solitario, un poco melancólico, auténtico) resuena con una generación que premia lo genuino sobre lo pulido. Snoopy no finge ser cool; simplemente es fiel a sí mismo, y eso es exactamente lo que esta generación respeta.

La lección de branding emocional es doble. Un mensaje emocional honesto puede saltar generaciones sin cambiar su esencia. Y las plataformas adecuadas, en este caso TikTok, pueden llevar un clásico a públicos nuevos sin traicionarlo. Hoy esas plataformas viven en el celular, así que cualquier marca que quiera conectar con esta generación necesita, antes que nada, una experiencia pensada para móvil.

Qué puede aprender tu marca de Snoopy

El fenómeno se resume en principios que no dependen de tener un personaje de setenta años. Cualquier marca puede aplicarlos.

Vende una emoción, no solo un producto. Identifica qué siente la gente cuando se cruza con tu marca y construye a partir de ahí. La emoción es lo que se recuerda.

Usa los hitos como pretexto de conexión. Aniversarios, lanzamientos, fechas simbólicas: son oportunidades para reactivar la conversación con carga emocional.

Sé coherente hasta cuando cambia el mundo. Evoluciona en formatos y canales, pero protege tu esencia. La coherencia construye confianza a largo plazo.

Aprovecha la nostalgia con autenticidad. Si tienes un pasado, evócalo con orgullo. Si no, conecta con la nostalgia colectiva de una época o una sensación compartida.

Lleva tu mensaje a donde está la gente nueva. Un buen mensaje emocional funciona en cualquier generación si lo pones en la plataforma correcta.

Preguntas Frecuentes

¿Por qué Snoopy se volvió tan popular otra vez?

Snoopy recuperó protagonismo por varios factores a la vez: su 75 aniversario en 2025, una ola de colaboraciones como la de Starbucks, y un fuerte crecimiento en redes sociales. Sobre todo en TikTok, donde se conectó con la Generación Z. Su regreso se explica por el marketing emocional y la nostalgia.

¿Qué es el marketing emocional?

El marketing emocional es una estrategia que busca conectar con el público a través de sentimientos como la nostalgia, la alegría o la pertenencia. En lugar de enfocarse solo en las características o el precio de un producto, apela a lo que la gente siente. Su objetivo es crear un vínculo que genere recuerdo y fidelidad.

¿Por qué la nostalgia funciona tan bien en marketing?

La nostalgia funciona porque ofrece seguridad emocional. En tiempos de incertidumbre, la gente busca referentes familiares y confiables. Evocar el pasado activa recuerdos positivos y crea una conexión inmediata que las marcas pueden aprovechar para generar cercanía.

¿Qué hace a Snoopy una marca atemporal?

Snoopy es una marca atemporal porque nunca cambió su esencia. El personaje mantiene los mismos gestos y la misma personalidad desde 1950, evolucionando solo en formatos y canales. Esa coherencia le permite conectar con distintas generaciones sin perder su autenticidad.

¿Cómo puede una marca pequeña aplicar el marketing emocional?

Una marca pequeña puede aplicar el marketing emocional identificando qué sentimiento quiere despertar en su público y construyendo su comunicación alrededor de él. No requiere gran presupuesto, sino claridad sobre la emoción que representa y coherencia para sostenerla en el tiempo.

Snoopy no está en todas partes por casualidad

Está ahí porque su marca entendió, mejor que casi cualquier otra, que la gente no se enamora de productos: se enamora de lo que esos productos le hacen sentir.

El fenómeno combina un aniversario bien aprovechado, nostalgia auténtica, una coherencia de décadas y el salto inteligente a las plataformas donde vive la nueva generación. Ninguno de esos ingredientes requiere tener un personaje icónico. Requieren entender que el marketing emocional no es un truco, sino una forma de construir relaciones que duran.

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¿Quieres Que Tu Marca Conecte de Verdad con su Público?

Snoopy demuestra que las marcas que perduran no son las que más venden, sino las que más hacen sentir.

En Performly ayudamos a las marcas a encontrar esa conexión: definir la emoción que representan, construir una identidad coherente y llevarla a los canales donde su público realmente está. No se trata de perseguir tendencias, sino de construir una marca que la gente recuerde y quiera.

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Fuentes

  • CNN / WildBrain (diciembre 2025): las ventas minoristas de la marca Peanuts alcanzaron 3,200 millones de dólares en 2024, según WildBrain, empresa que posee el 41% de Peanuts Worldwide. Ver fuente.
  • Peanuts Worldwide, vía Detroit News / Associated Press (diciembre 2025): la cuenta oficial de Snoopy en TikTok ganó 1.1 millones de seguidores y 85.4 millones de vistas en 2024, y otros 1.2 millones de seguidores y 106.5 millones de vistas en 2025; la marca tiene más de 1,200 licenciatarios en casi todos los territorios del mundo y reorientó su marketing hacia la Generación Z. Ver fuente.
  • South China Morning Post (enero 2026): a sus 75 años, Snoopy conquistó al público Gen Z mediante redes sociales y colaboraciones con marcas globales y de lujo como Coach, Kith, Starbucks y Krispy Kreme; Sony adquirió el control de la franquicia en 2025. Ver fuente.
  • Stacker / Shopify (octubre 2025): el hashtag #nostalgia en TikTok acumula 16.9 millones de posts y casi 100 mil millones de vistas, reflejo del auge del marketing de nostalgia entre las generaciones Z y millennial.
Maria Urdaneta
Content Analyst

María Urdaneta cuenta con más de seis años de experiencia en marketing digital, desarrollando estrategias de marca, planificación editorial y contenido social. Su trabajo integra creatividad, SEO y análisis para ayudar a las marcas a conectar con sus audiencias y crecer de forma estratégica en el entorno digital.